El tiempo pasa rápido, querido tío.
Uno tiende a negarse a la idea de que alguien ya no está y te hace falta, repito: tú me enseñaste a valorar a las personas... Lamentablemente, tú eres el ejemplo.
Hace un mes que no te veo, que no te escucho, que no te siento.
Se ofició una misa, y no acepto que mencionen tu nombre en las peticiones,
¿qué hago en ese lugar? Mmm, prefiero estar en cualquier lugar que ver hacia la ventana y notar que la luz de tu recámara no está encendida ni el auto verde frente a la casa.
Soy consciente de que puedo llorar, pero hacerlo no me devolverá la dicha de verte de nuevo.
Confío en que nos volveremos a ver, cortando la rosca por el día de reyes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario