No pude decirle adiós, pues debí irme por mi hermano
no sé donde quedó su cuerpo más tengo la certeza de donde está su alma.
Este maldito dolor que siento es diferente, hubiese preferido que la muerte lo llevara de buena manera, y no me lo arrancara a mitad de la noche.
Aquellas personas que más cuidamos son a las que nunca debemos quitarles la mirada de encima, veme a mi, de un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, en un apretar de gatillo... perdí a una persona que quería demasiado.
¿Por qué? Ey, vida, quiero que te detengas un momento.
Personas que caminan por la calle, paren un poco.
Gente que ríe, ¡MÍRENME, VOY LLORANDO POR LA CALLE Y A NADIE LE IMPORTA!
Un ser noble, amable, caballeroso, un ser de los que pocos hay, se arrebató la vida.
Un ser que se sentía solo y como estorbo, decidió dejarnos.
UN SER ME ACABA DE ENSEÑAR QUE, VALORAS A LAS PERSONAS CUANDO YA NO ESTÁN.
La muerte ha dejado de ser mi amiga, sólo ellos dos saben lo que por su mente pasó,
es un secreto entre ambos las razones que lo llevaron a tomar esa decisión,
es un misterio saber si de aquellos que lo queremos se despidió.
Estoy al borde de la locura, yo sé que el cuerpo que iba en esa camilla no era el de él,
porque él se fue a trabajar como todos los días en su hermoso carro verde, porque yo sé que regresa hasta después de las 14 horas para decirme: vete con cuidado mija.
¡DIOS! Quiero recordarlo con VIDA, sonriéndome al otro lado de la calle, quiero verlo feliz, necesito uno de sus abrazos.
Tío, me has dejado sola.