En un año pasan muchas cosas, personas nuevas llegan a nuestras vidas y aquellos que creíamos durarían 'para siempre', simplemente desaparecen de un día para otro o los dejamos ir.
Permití que a mi vida entrara un ángel, digo permití porque por segunda vez fui valiente, quería que entrara a mi vida, en mi mundo. Le abrí las puertas a mi pequeño caos que, para mi sorpresa, no estaba tan desordenado como yo lo había imaginado. Supongo que de una u otra forma estaba lista para dar ese gran paso.
Dejé de lamentarme.
Dejé de rodearme de personas tóxicas.
Dejé mis indecisiones y decidí mostrar la mejor versión de mi.
Hice de dos personas mis ejes pero yo soy el motor.
Yo decido levantarme cada día y luchar para llegar a mi meta.
Yo decido entregarle mi tiempo y dedicación a lo que sí lo vale.
Ya no acepto berrinches
No acepto que las personas traten de imponerme nada.
Soy fuerte ante los ataques.
Estoy de pie.