Que tan grande es el vacío que has dejado,
mas comprendo lo siguiente:
"Aunque ya no estás presente, sigues enseñando lecciones valiosas"
Gracias a que ya no estás, aprendí que valoramos a las personas cuando ya no están y que a pesar de saberlo, seguimos errando el camino, haciendo daño a todo aquél que se nos ocurre.
A tu ausencia le agradezco que se me haya quitado la costumbre de pasar sin voltear hacia tu casa.
A tus hijos, que tú eras una persona sumamente importante y que nuestro amor era más grande.
Querido tío, ya escribo cosas sin sentido.
Tío, hace poco que dejé de llorar y se siente bien, porque sé que nos querías.
Querido tío, hoy puedo dejarte en paz.